

Drusa de Amatista procedente de las Minas Gerais (Brasil), calidad extra. Pieza única.
Aporta tranquilidad y protección allí dónde se la coloque, además de cargar a las otra piedras.
Altamente protectora. Antiestrés. Insomnio. Pesadillas. Niños hiperactivos. Síndrome del déficit de atención. Migrañas. Refuerza el sistema endocrino e inmunitario. Fibromialgia. Problemas sanguíneos y hepáticos. Diabetes. Dermatitis. Eccemas. Elimina toxinas. Ayuda a la asimilación de nutrientes. Clarifica la mente. Favorece la intuición y la inspiración. Incrementa la función cerebral.